León Benavente: “La Ribera”

Ya estoy otra vez esperando al autobús. Llega, y está a rebentar. Pasen al fondo. Con paciencia, estoy dentro. Un conductor que responde a mis “buenos días” con algo parecido a media sonrisa. Consigo agarrarme a la barra, a la altura de la oreja de una chica. Lleva el pelo largo y, por lo que notan mis nudillos, aún está húmedo después de la ducha de esta mañana. Curioso grado de intimidad el de la hora punta.

Leer en este espacio es prácticamente imposible, así que mi compañía entra por los oídos a través de los auriculares. La acidez de Abraham Boba, los riffs a caballo entre el rock sucio, el punk transparente y el pop retrospectivo al que remiten los teclados en bucle de León Benavente. La vida urbana se ve distinta. Asómate a la ventana. Te hará sentir un turista. Y de atracción en atracción, de estímulo en estímulo, arranca el día y no vale arredrarse: “La Ribera” anima a comérselo a mordiscos.

“La Ribera” se incluye en el segundo largo de León Benavente, al que han dado en llamar 2 (Warner Music, 2016). Un disco que se hace más que corto, firmado por uno de los grupos más certeros y afilados de estos días.

Stereophonics: “Maybe Tomorrow”

Hay canciones a las que una vuelve y vuelve. Puede ser por diferentes motivos: no saber muy bien qué escuchar pero tener ganas de hacerlo, recuperar alguna sensación perdida, coger impulso. Es entonces cuando descubrimos que hay músicas que no envejecen, que resisten el paso del tiempo con elegancia. Siempre he pensado que, cuando eso pasa, es que aquello era realmente bueno. ¿La pega? Que es imposible saber qué canciones superarán la prueba a menos que el tiempo pase. Así pues, se vuelve imprescindible este ejercicio de memoria, reabrir el cajón y echar un vistazo para descubrir esas músicas perennes. Porque como cantaban Stereophonics, “Quizás mañana encuentre el camino a casa”.

“Maybe Tomorrow” se incluía en You gotta go there to come back -título bastante ilustrativo- un álbum publicado por la banda inglesa Stereophonics en el año 2003.

Villagers: “Nothing arrived”

Sino fuese por las cuestiones prácticas, los días de lluvia son un regalo. Días en que es imposible distinguir en qué parada de bus estás a través del cristal, del que solo se ve ese extraño entramado de círculos, vaho y gotitas deslizándose hacia abajo. Días en que parece que las guitarras acústicas suenan mejor y las canciones tristes, más tristes. Pero también cálidas.

Ahora ya me puedo ir preparando. La siguiente parada es la mía y hoy no llevo paraguas. Vamos allá.

Los irlandeses Villagers, en esta ocasión representados únicamente por Conor O’Brien, presentaban esta versión en acústico de “Nothing Arrived” en una Spotify Session en Londres, en 2013.

Brett Bixby: “Fireside”

Escuchar música a través de los auriculares mientras miras por la ventanilla de un tren en marcha. Pocas cosas se disfrutan más en compañía de uno mismo. Y ahora que hablamos de ello, siempre he preferido los viajes en tren. Sonará a tópico, pero me gusta ver pasar el paisaje rápidamente, notar el movimiento y la vibración de las ruedas sobre los raíles, ser consciente del trayecto que realizas. El avión, en ese sentido, me resulta engañoso. Una hora, mil kilómetros. Claro.

En fin. Aquí sigo, acompañada de una de esas canciones que parecen avanzar al compás del traqueteo y disfrutando del trayecto; siempre una parte del viaje, aunque a veces nos olvidemos de disfrutarla.

“Fireside” es una canción editada en 2006, en el álbum City Lights, del californiano Brett Bixby. 

AURORA: “Runaway”

Siempre me ha gustado las canciones que se abren. No es fácil de explicar. Empiezan siendo pequeñas, como una uña. Y a medida que avanzan, sin darte cuenta, están creciendo, y no puedes parar de escuchar. Canciones que parece que lleves años escuchando, aunque las acabes de descubrir. Que ya son tuyas. Y que te hacen saltar en el tiempo, cerrar los ojos y sorprenderte navegando por recuerdos, de los que te han hecho crecer y que guardas como tesoros. Take me home. Home where I belong, canta Aurora. Y con “Runaway”, es lo que consigue.

“Runaway” está incluido en el EP “Running with the wolves” de la sueca AURORA, editado en 2015 y felizmente, uno de mis descubrimientos del pasado año. 

Lana del Rey: “Born to die”

Hipnótica. Una canción para dejarse arrastrar en uno de esos días en los que la cabeza pesa, te has tomado una copa y parece que te hayas tomado diez. Recrearse en una tristeza probablemente fingida, o cuanto menos, no tan intensa. Hacerlo por mera poética. Reflexionar sobre el futuro incierto y el pasado errático. I was so confused as a little child, susurra Lana. Nacidos para morir, así que vivamos el momento. Y para ello, experimentar la languidez es una manera tan buena como cualquier otra.

“Born to die” es un tema del disco homónimo de Lana del Rey, editado en 2012 por Interscope y segundo álbum de la neoyorquina. Nacida, por cierto, en 1985, como la que escribe estas líneas.